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Megan Rapinoe

Mejor Jugadora FIFA 2019

El Perfil:

Megan Rapinoe nació en California y comenzó a jugar al fútbol desde muy temprana edad. Se abrió camino en el sistema universitario, representando a la Universidad de Portland, así como a la selección sub-19 de Estados Unidos en el Campeonato Mundial Femenino de 2004.

Participó en el Draft de Fútbol Profesional Femenino 2009, en la temporada inaugural de la Women’s Professional Soccer (la primera división de fútbol en los Estados Unidos en ese momento). Su destino fue el Chicago Red Stars tras ser elegida como segunda jugadora de su promoción. En su primera campaña firmó una gran actuación, siendo escogida en el Equipo de las Estrellas.

En diciembre de 2010, Rapinoe firmó con Philadelphia Independence después de la desaparición del Chicago Red Stars. Jugó en cuatro partidos y anotó un gol antes de ser traspasada a Magic Jack, con sede en Florida, mientras estaba en Alemania preparando la Copa del Mundo de 2011. Desafortunadamente para ella, una vez más pasó a ser agente libre, ya que la WPS votó a favor de poner fin a la franquicia de Florida a finales de ese año.

Luego se trasladó brevemente a Australia, donde representó al Sydney FC de la W-League como jugadora invitada durante dos partidos, para regresar de nuevo a los Estados Unidos, esta vez en el Seattle Sounders Women, mientras se preparaba simultáneamente para los Juegos Olímpicos de Verano de 2012.

Conquistado el oro en Londres (abajo), Rapinoe decidió jugar en Europa por primera vez, uniéndose al Olympique de Lyon francés para los últimos 6 meses de la temporada 2012/13. Llegó a la final de la Champions League de la UEFA, donde su equipo perdió 1-0 ante el Wolfsburgo alemán.

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Fue su última aventura fuera de Estados Unidos, regresando a Seattle para unirse a Seattle Reign – ahora Reign FC- club en el que permanece desde entonces. A nivel internacional, no pudo recrear el éxito olímpico de 2012, ya que Estados Unidos cayó en los cuartos de final de Río 2016, la primera eliminación de una selección femenina estadounidense en un gran torneo.

Una competencia donde Rapinoe no pudo rendir a un alto nivel, en gran parte debido a que no llegó en plenitud de condiciones después de sufrir una lesión de ligamento cruzado que la tuvo fuera de acción hasta poco antes de los Juegos. Su rol fue muy distinto al que sí tuvo durante la Copa del Mundo de 2015 en Canadá, en la que Estados Unidos se impuso.

Rapinoe fue de nuevo una parte importante del triunfo de la selección de Estados Unidos en el pasado Mundial de Francia 2019. Ganó la Bota de Oro como máxima goleadora de la competencia con 6 tantos y el Balón de Oro para la mejor jugadora individual. Su año estelar ha culminado con la obtención del premio a la mejor jugador del mundo por la FIFA por primera vez en su carrera.

Análisis táctico:

Como centrocampista ofensiva, Rapinoe es extremadamente astuta y habilidosa en el juego individual y colectivo. Predominantemente parte desde la izquierda, donde sus movimientos interiores (abajo) crean espacio para superposiciones de otras jugadoras por detrás en el carril izquierdo, el interior de esa zona o en un 4-3-3.

Pero a medida que su capacidad para retener el balón ha crecido en los últimos años, más equipos la marcan agresivamente cuando se encuentra en esas zonas. Esto ha hecho que Rapinoe haya desarrollado una gran variedad de opciones en el juego al primer toque para superar la presión rival.

 

Rapinoe no es tan buena en el regate, ya que no es lo suficientemente rápida como para vencer a su rival en situaciones de 1 contra 1. Pero sí es muy efectiva cuando combina alrededor de sus oponentes, algo que le permite moverse de nuevo hacia el interior o atacar por fuera en zonas más amplias.

Cuando se encuentra en banda, sus cambios de orientación y pases rápidos son un método fantástico de entrega del balón (abajo). Por otro lado, su habilidad para jugar con ambas piernas le ayuda a superar la marca de su rival y luego buscar el espacio por detrás de la defensa.

Una habilidad también muy útil cuando juega en zonas interiores, donde buscar combinar con sus compañeras para llegar más arriba. Desde aquí, la visión de juego de Rapinoe para conectar con las jugadoras que tiene detrás o cambiar el balón hacia el lado derecho ayudan a mantener la velocidad del ataque, ofreciendo después carreras verticales para apoyar a cualquier delantera o permanecer cerca del área.

Su rol de segunda atacante mientras el juego se construye por la derecha ha ayudado a Rapinoe a mejorar su rendimiento ofensivo. Por lo general, es una jugadora clave desde la izquierda, pero cuando el juego se mueve en el lado opuesto, demuestra una gran inteligencia táctica para moverse dentro del área (abajo).

En esa instancia no sólo tiene un gran manejo del cuerpo para conectar el remate o buscar un pase; añade también una gran habilidad para librarse de la marca de su rival o buscar una nueva situación con ventaja. Asimismo, su capacidad para finalizar en carrera también es determinante, ayudándola a crecer en sus estadísticas de cara a portería.

Rol con la selección nacional:

Gran parte del éxito de Rapinoe con su selección nacional se debe a su relación con Tobin Heath. La seleccionadora Jill Ellis ha utilizado predominantemente el 4-3-3, con la confianza en las jugadoras de banda que ayudan a la centrodelantera, que en muchas ocasiones es Alex Morgan.

Ese trío ofensivo ha demostrado su capacidad para atacar tanto a un bloque compacto y retrasado como a una línea defensiva situada más arriba. El aspecto clave del éxito que ofrece este ataque parte de la amplitud que proporcionan Heath y Rapinoe, obligando a las defensas rivales a estirar su línea para evitar que las jugadoras de Estados Unidos reciban con comodidad y puedan buscar después a su atacante. Una situación que provoca que se abran las distancias entre los defensores, lo que permite realizar pases directos y eficaces por detrás, gracias a la habilidad de las extremos para girarse (abajo).

Como Morgan es una atacante rápida, Estados Unidos suele convertir rápidamente la posesión en el medio del campo en ataques a los espacios por detrás de la defensa. Además, cualquiera que sea el carril por donde se desarrolla el ataque, la extremo opuesta se lanza hacia adelante por sorpresa con el objetivo de sumar una unidad más dentro del área.

Eso fue algo útil y efectivo en el pasado Mundial, con Morgan situada entre las dos defensas centrales. Por eso sus movimientos fueron en diagonal, ya que recibía en ambos lados del área moviéndose entre sus dos marcadoras.

Puede que el ángulo para llegar a la portería rival fuera menos atractivo para la delantera centro, pero el apoyo en segunda línea -opuesto a la dirección del balón- dio a Estados Unidos una mejor oportunidad de crear peligro, sobre todo con centros por abajo dentro del área.

Además, las jugadoras de bandas también mostraron peligro en las transiciones, especialmente cuando Morgan presionó sobre la defensa rival. Esto dejó a Rapinoe y Heath como las dos principales salidas ofensivas después de una recuperación, buscando penetrar inmediatamente por detrás.

Una situación que mejoró cuando un rival empujó a su defensa hacia arriba, dejando más espacio para que el dúo recibiera y lanzará el balón hacia delante, ya sin oposición defensiva por delante.

Con la naturaleza combativa de las centrocampistas centrales de Estados Unidos ayudando a cubrir cualquier avance del rival, la posición más retrasada de Morgan también le permitió actuar como enlace con Rapinoe y Heath después de una recuperación en ataque, bien sincronizadas estas dos últimas en sus movimientos.

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