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Premier League, 12 de septiembre 2020

Liverpool 4
  • Mo Salah (4, pen; 33, 88, pen)
  • Van Dijk (20)
Leeds United 3
  • Harrison (12)
  • Bamborfd (30)
  • Klich (66)

Partido especial en Anfield en la primera jornada de la Premier League 2010/21 entre el Liverpool, equipo que defiende corona después de su conquista en la pasada temporada, y el Leeds United, que retornaba a la élite del fútbol inglés 16 años después.

Dos conjuntos de clara vertiente ofensiva que pensaron más en hacer daño al rival que protegerse de sus cualidades. Eso desencadenó en un choque con alternativas en el marcador, donde a cada gol del Liverpool de Jürgen Klopp, respondía el Leeds de Marcelo Bielsa con acierto en acciones individuales. Con 3-3, en los últimos minutos un penalti evitable de Rodrigo llevó a Salah a la distancia de once metros para ejecutar su tercer tanto en el partido y dar los tres puntos al Liverpool.

“Qué partido, qué rival, qué actuación de ambos equipos. ¡Un espectáculo, amo esto!”, aseveró Klopp al terminó del choque, destacando la actuación del equipo de Bielsa. “El rival nos obligó a cometer errores, podemos hacerlo mejor, lo haremos mejor, pero me encantó el juego contra un equipo apasionado y bien organizado como el Leeds”, añadió el técnico del Liverpool. Bielsa, por su parte, señaló que “fue una derrota justa. En el segundo tiempo nos costó pasar la pelota de defensa a ataque y no creamos peligro. Y si bien el esfuerzo nuestro fue muy grande, no alcanzó para jugar un partido equilibrado”.

Disparos / A Puerta

Liverpool23 / 9
Leeds United5 / 3

Posesión

Liverpool51%
Leeds United49%

Pases / Completados

Liverpool463 / 364
Leeds United479 / 378

Faltas / Amarilla / Roja

Liverpool9 / 1/ 0
Leeds United6 / 0 / 0

 

El Liverpool se desarrolló en ataque bajo su habitual 4-3-3 con Jordan Henderson, Georginio Wijnaldum y Naby Keïta en el medio del campo, formando en ataque Roberto Firmino, Sadio Mané y Mo Salah (abajo).

Por su parte, el Leeds de Bielsa se desarrolló en un 4-1-4-1 en fase defensiva (abajo). Luke Ayling, Robin Koch, Pascal Struijk y Stuart Dallas en la línea de cuatro atrás, con Kalvin Phillips por delante de ellos como enlace entre la defensa y el medio del campo, zona donde jugaron Hélder Costa, Pablo Hernández, Matetusz Klich y Jack Harrison. Patrick Bamford, mientras, ejerció como único delantero.

La presión del equipo de Bielsa:

El Leeds se organizó en fase defensiva en una agresiva presión con marcajes individuales, lo que desencadenó en un alto ritmo de juego (abajo). Aceptaron los de Bielsa la superioridad numérica del Liverpool en primera línea para ganar mayor seguridad defensiva ante el tridente ofensivo del Liverpool.

En los primeros minutos de partido, parecía que los locales podían penetrar sobre la defensa individual del Leeds, generando espacios a través del intercambio de posiciones. Estaba claro que los visitantes no iban a permitir a Firmino deslizarse al medio del campo para recibir sin presión, una responsabilidad de seguirlo que recaía sobre los centrales del Leeds. Sin embargo, este movimiento generó un gran espacio entre el central que salía a la marca sobre Firmino y el lateral cercano al balón, situación que el Liverpool buscó explotar con las carreras en profundidad de Salah.

Después de los errores iniciales, el Leeds logró cerrar esta vía de paso, obligando al equipo de Anfield a encontrar otras soluciones, algo que fue difícil durante el partido. Una de ellas fue que Virgil van Dijk y Joe Gomez jugaran el balón entre ellos y Alisson Becker, con el objetivo de superar la presión de Bamford y establecer una buena posesión desde atrás. Sin embargo, después de avanzar sobre esa primera línea de presión, se le hizo a los de Klopp complicado penetrar más allá. Ante esto, el Liverpool buscó el juego en largo a la espalda de la defensa del Leeds, situación que el equipo visitante también supo gestionar con acierto.

Explotar las cualidades de Salah:

Los locales también buscaron utilizar a su favor en el medio del campo el marcaje individual de su rival, con un juego combinativo para desajustar la defensa y encontrar opciones de pase directo sobre sus tres atacantes. En estas acciones buscaron explotar la superioridad en los duelos individuales, especialmente Salah contra Dallas. Así, era común para el equipo de Klopp buscar pases diagonales al pie de Salah, atacando el jugador egipcio en velocidad al lateral izquierdo del Leeds (abajo). Salah fue capaz de ganar a Dallas las acciones por fuera para buscar después un centro, la diagonal por dentro o combinar con otro compañero.

Fue así como el Liverpool logró tener mayor impacto en ataque. Aunque, ya en último tercio de campo en muchas ocasiones, se mostró indeciso y con falta de fluidez en la combinaciones que demostraron en la pasada temporada, lo que llevó a desperdiciar estas opciones de peligro. Una situación que se reflejó en las acciones de gol: dos de ellos desde el punto de penalti y dos más en jugadas a balón parado.

Como acostumbra también, el equipo de Klopp buscó explotar su fortaleza en las transiciones, ganando el balón cerca de su propia portería y corriendo en ataque con muchos metros por delante (abajo). Una acción a la que añadió recuperar el balón en último tercio. Sin embargo, una vez más le faltó a los Reds calidad en los pases, movimientos y los intentos de gol para aprovechar al máximo estas situaciones.

Cuatro jugadores en salida desde atrás:

El Leeds no varió su estructura matriz en fase de posesión, jugando también con un 4-1-4-1, con la línea de cuatro en medio del campo y Bamford en ataque (abajo).

Un sistema que buscó superar el 4-3-3 (abajo) del Liverpool en fase defensiva. Trent ALexander-Arnold, Gomez, Van Dijk y Andy Robertson formaron en la línea defensiva de cuatro local, manteniendo a Henderson, Wijnaldum y Keïta en el medio del campo y arriba su tridente para ejercer la primera presión.

El Leeds buscó salir desde atrás en base a su estructura, más que de lo que se pudo ver la pasada temporada en Championship, donde construía la salida de balón con tres jugadores mientras Dallas se movía por dentro. Ante el Liverpool, la salida de balón del equipo de Bielsa generalmente fue por los laterales, accesibles por el modelo de presión de los locales, que utilizaron a Salah y Mané para presionar la salida de los centrales del Leeds y una cobertura para escanear los pases sobre Ayling y Dallas.

Tarea defensiva del Liverpool:

Firmino fue a la presión sobre Phillips, pero sin llegar a ejecutar una marca individual sobre él, permitiendo al jugador del Leeds moverse por su lado débil. Los visitantes buscaron generalmente juntar a Salah y Mané en el centro para generar una vía de pase para llegar a sus laterales. Superada esa presión, el Liverpool entonces utilizaba a uno de los interiores para correr y presionar en banda, lo que generaba un hombre libre en zonas interiores, Klich o Hernández.

Los cuatro centrocampistas del Leeds buscaron generalmente realizar movimientos opuestos para desajustar la defensa del Liverpool, particularmente por su perfil izquierdo en ataque. Gomez era susceptible de intentar neutralizar estos movimientos, momento en el que los visitantes buscaban un pase diagonal en el lado débil del jugador Red para llegar por dentro.

Intentar generar desajustes:

A menudo se pudo ver a Klich y Hernández operando en el mismo perfil del mediocampo, creando una estructura de posesión desequilibrada para el Leeds, pero también un dilema para Liverpool, ya que tenía que desplazar a uno de los interiores a banda sobre el lateral visitante, lo que dejaba solo dos jugadores en el medio del campo (abajo). Involucrar a ambos mediocampistas en el mismo lado generaba un desajuste defensivo en ese perfil, aumentado por la posición tan arriba de Mané y Salah a la hora de ejecutar la presión.

El movimiento de Klich, en particular, fue astuto e inteligente, buscando relacionarse con la jugada, para, posteriormente, atacar el lado débil de los defensas del Liverpool. Así ocurrió en el tercer gol del Leeds, con Klich atacando el lado débil del centro del campo del Liverpool para situarse entre líneas. El equipo de Bielsa mostró una alta coordinación en el intercambio de las posiciones de sus atacantes, con Bamford también desplazándose a banda para permitir las carreras por dentro de los jugadores de segunda línea.

De un bloque medio a una presión alta:

Los visitantes llevaron a más jugadores por delante que ayudaron a implementar sus combinaciones, con constantes movimientos para generar nuevas vías de pase con un tercer o cuarto hombre, y llegar en profundidad.

Con 3-2 en el marcador, el Liverpool atrasó su línea defensiva para operar en un bloque medio, estructura que dificultó el juego de Leeds en el último tercio. Sin embargo, tan pronto como los de Bielsa lograron hacer el 3-3, los locales volvieron a presionar arriba, encontrando el gol de la victoria en los últimos minutos en una acción de penalti ejecutada con acierto por Salah.

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