Fotografía: Jon Enoch

René Meulensteen

Segundo entrenador de Alex Ferguson en Manchester United, 2007-2013

Acababa de ser ascendido a entrenador del primer equipo en el Manchester United cuando Sir Alex Ferguson me llamó a su oficina.

“Escucha, Ren, quiero tener una conversación rápida sobre cómo quiero ver jugar al United”.

Estaba de pie junto a un rotafolio en el que había escrito notas en tres páginas: una sobre la defensa, otra hablando sobre la posesión y otra sobre el ataque.

“Cuando veo el ataque del United, quiero verlos atacar con cuatro cosas: ritmo, poder, penetración y ser imprevisible”.

Bang, bang, bang, bang.

Hablaba de la misma manera que quería que su equipo jugara.

Cuando se marchó, después de 26 años en el cargo, esa identidad se fue con él. Esas cuatro cosas desaparecieron. Todo pasó a ser muy laborioso. Lento. Con demasiados toques. Sin carreras.

Ahora ves que esas cosas están volviendo. Y es así porque Ole Gunnar Solskjaer era parte de eso. Él lo conoce bien.

También Mike Phelan. Y Michael Carrick.

Todos lo conocen. Así que no es difícil traer eso de vuelta, porque lo han vivido. Lo han experimentado. Como yo.

John Peters/Manchester United por Getty Images.

Seré sincero contigo. Nunca esperé terminar en un club de la magnitud del Manchester United. Mi nombre no es Van Basten, Gullit o Koeman. Y nunca jugué al más alto nivel. Pero se me dio una oportunidad a través de Sir Alex. Eso dice mucho sobre el tipo de entrenador que era.

Reconoció un área en el club donde necesitaban mejorar y, en lugar de ir por un gran nombre, eligió a alguien que creía que tenía las cualidades que necesitaba. Afortunadamente, en 2001, ese era yo. No creo que fuera suerte. Ni una coincidencia. Todo sucede por una razón.

Para explicar lo que quiero decir, te contaré una historia sobre un joven apasionado por el fútbol. Un día, este joven, caminando por un pueblo cercano al suyo, vio un libro anunciado en un escaparate que le llamó su atención. Entonces entró a la tienda, agarró una copia y se puso a ojearlo, de atrás hacia adelante.

Ahí es cuando realmente se emocionó. De repente, sus ojos se abrían a una nueva forma de hacer las cosas. Una manera mejor.

Yo era ese joven. ¿Y el libro? Era de Wiel Coerver, el fundador de la técnica de coaching del Método Coerver.

Para mí, ese libro fue el primer desencadenante.

Coerver creció como entrenador en la era de Ferenc Puskas y Alfredo Di Stéfano. Después llegaron Bobby Charlton, Eusebio, Franz Beckenbauer, Pelé, Johan Cruyff … Los analizó a todos y vio qué hicieron de forma diferente. Extrajo las diferentes cualidades técnicas que sintió que necesitaban desarrollarse en jugadores jóvenes y le puso una estructura.

“Estábamos tratando de construir la siguiente generación. No para ese momento, sino para los próximos 10 años. Todo el mundo a mí alrededor lo aceptó”

Cuando empecé a hacer mis cursos de entrenador, descubrí que cada uno tenía sus propias convicciones. Los holandeses tienen sus convicciones. Inglaterra tiene las suyas. Entonces, ¿dónde está la verdad?

Cuando estaba en estos cursos, siempre me preguntaba: “¿Por qué deberíamos estar haciendo eso?”.

Creo que es importante que los jóvenes entrenadores desarrollen su propia filosofía. Su propia visión.

Coerver no fue la única influencia en mí, por supuesto. Al crecer en Holanda, viendo al Ajax y a la selección nacional holandesa en 1974, fui un gran admirador de la forma de jugar de Cruyff. Más tarde, cuando se hizo entrenador, pensé que era genial la forma en que quería que jugaran sus equipos, con la obligación de entretener.

Por lo tanto, tuve el enfoque Coerver para desarrollar jugadores jóvenes, hábiles y técnicos, y luego el enfoque de Cruyff en cómo los dejas jugar.

Si pones los dos juntos, tienes la fórmula del éxito.

Luego, por supuesto, agregas a Sir Alex Ferguson a la mezcla.

Jon Enoch

Llevaba trabajando con la selección nacional de Qatar siete años cuando, un día de octubre, sonó mi teléfono. Alex Ferguson estaba al otro lado de la línea.

Mi conexión con el United se había realizado meses antes, cuando me presentaron al Gerente de la Academia, Les Kershaw. Habíamos pasado algunas horas charlando sobre el trabajo que había estado haciendo en Qatar, pero no sabía si eso llevaría a algún sitio.

Luego, tres semanas después, allí estaba, con el entrenador del United al teléfono.

Fue una experiencia un poco rara. El siguiente enero volé para reunirme con él y el resto del personal del club. Durante cinco días en Carrington les dieron a todos los participantes en la Academia la oportunidad de tener una conversación conmigo.

Más tarde, me di cuenta que eso era un proceso bien pensado. Significaba que tenían muchas opiniones diferentes sobre mí y podían decidir si era lo correcto para el club.

Fuera de esas conversaciones, también organicé sesiones de capacitación con tres grupos de edades diferentes para que vieran mi trabajo. Y, después de eso, se hizo. Yo iba a ser el entrenador de desarrollo de habilidades para el Manchester United.

“Si  –propósito, desafío, calidad e intensidad- los jugadores lo disfrutan. Quieren volver a por más”

Puede ser difícil cuando entras en un lugar nuevo con ideas diferentes. A veces te encuentras con un poco de resistencia, porque es un cambio, y a la gente no le gustan los cambios. Entonces, una vez que nos pusimos a entrenar, invité a Sir Alex varias veces para que pudiera ver por sí mismo, no solo por mis palabras, lo que estábamos tratando de hacer. Ver que esto era un cambio para mejorar.

Estábamos tratando de construir la siguiente generación. No para ese momento, sino para los próximos 10 años. Todo el mundo a mí alrededor lo aceptó. El apoyo de Sir Alex en eso fue enorme.

Matthew Peters/Manchester United por Getty Images.

Me centré mucho en los menores de 9 años en esa primera temporada. Ese grupo tenía a Jesse Lingard, un jugador que me gustaba mucho. Era muy hábil, muy bueno con ambos pies, muy ágil. Además de eso, tenía mucha confianza y era muy valiente. Fue una de las cosas que me hizo sentir seguro de que llegaría lejos.

Pero se trata de darles una oportunidad a los niños y preguntarles. Cuando llegan al equipo Sub 18 y al Sub 23, ¿cuál es el mejor próximo paso para su desarrollo? ¿Jugar con la Sub 23 o cederlos? Jesse fue a préstamo a algunos clubes.

Tuvo algunos éxitos, pero en otros no tanto. Algunos clubes emplean un enfoque y un tipo de fútbol totalmente diferente. Algunos jugaron un fútbol más basado en la lucha, y Jesse es un jugador hábil. Le gusta el balón.

Puedes meter a Jesse en un equipo como el Barcelona y no hay problema, porque se adapta a ese tipo de fútbol. Lo mejor para él es que tuvo la oportunidad en el United. Y la aprovechó.

Después de cuatro años en el club, tuve la oportunidad de gestionar el equipo de reservas. Esa fue una oportunidad para que me preguntara: ¿Cómo me gustaría que jugara mi equipo?

Se trataba de combinar todos los ingredientes que me gusta ver -libertad de expresión, imprevisibilidad en el juego hacia adelante- con la velocidad de juego, y poner todo esto en el molde del Manchester United.

“Cristiano Ronaldo era uno de los mejores delanteros a una edad muy temprana, pero no era lo suficientemente productivo”

A veces, administrar el equipo de reservas era difícil, porque se sentían como si estuvieran suspendidos. Así que me aseguré de que entendieran que esto era parte de su desarrollo personal, un inicio para ellos. En el entrenamiento, tenía que haber un propósito para todo lo que hacíamos.

Y siempre es un desafío, porque si no hay desafío, los jugadores no mejoran.

Luego trabajamos en dos cosas: calidad e intensidad.

Si tomas las cuatro cosas –propósito, desafío, calidad y intensidad- los jugadores disfrutan. Quieren volver a por más.

John Peters/Manchester United por Getty Images.

Hacer ese papel significó que cuando llegué al primer equipo unos años más tarde, no era una cara nueva para muchos de ellos. Y sabía cómo acercarme a trabajar con jugadores con personalidades fuertes. Ganadores en serie.

Lo importante fue que nunca usé la palabra cambio.

Imagina que le dices a un jugador: “Escucha, tenemos que cambiar algo sobre tu juego”.

Lo primero que pensará el jugador es: “¿Cambiar? ¿Por qué necesito cambiar? ¿Qué estoy haciendo mal? Es un enfoque negativo”.

En cambio, siempre decía: “Bien, hoy tenemos una hora juntos. Me gustaría agregar esto a tu juego “.

La palabra “agregar” significa más. Significa mejor. De esa manera, no construyes una barrera.

Cristiano Ronaldo fue alguien con quien pasé mucho tiempo al comienzo de la temporada 2007/08. Una tarjeta roja en el segundo partido de la temporada le acarreó una suspensión de tres partidos, lo que me dio la oportunidad perfecta para trabajar con él.

Pensaba que era uno de los mejores delanteros a muy temprana edad, pero no lo suficientemente productivo. Lo necesitábamos para marcar más goles. Sabía que era lo que él también quería.

Mi objetivo era que lo entendiera. Reconocer cómo podía llegar de dónde estaba a donde quería estar. Era sobre algunas cosas fuera del campo, pero muchas dentro de él.

También se trataba del valor de establecer objetivos y metas. Explicarle que las personas que tienen un objetivo claro y que diseñan una estrategia para lograrlo serán mucho más exitosas. Era muy receptivo a todo lo que sabía que podía acercarlo a lo que quería.

Matthew Peters/Man Utd por Getty Images.

A Sir Alex siempre le gustó la idea de trasladar lo que haces en el entrenamiento al partido: lo bueno y lo malo. Por lo tanto, las sesiones de entrenamiento con el primer equipo tuvieron un nivel muy alto de dos maneras diferentes: el menú que creamos para ellos y la ejecución de los jugadores.

Lo que encontré con los mejores jugadores del United, diferente a cualquier otro nivel en el que he trabajado, fue que fueron excelentes para recibir información y responsabilizarse.

Se trataba de dar mucha independencia a los jugadores. Empoderarlos.

Sí, podíamos dar indicaciones, pero no se trataba de entrenar en el sentido tradicional, porque los mejores jugadores necesitan esa libertad para expresarse y tomar sus propias decisiones. Así florecen.

Algo que siempre me impresionó de Sir Alex, especialmente en los últimos seis años en los que trabajé con él, fue su capacidad para delegar decisiones en su personal, sin perder el control. Siempre estuvo allí, pero no estuvo realmente involucrado en las sesiones de entrenamiento. Y no fuimos a él con cosas que pudiéramos resolver nosotros mismos.

“Ole conoce al club de adentro hacia afuera, así que sabe lo que se necesita para unirlo nuevamente”

Pero cuando nos fijamos en los motivos por los que tuvo tanto éxito, creo que más que nada fue su capacidad para refrescar las cosas en el momento justo. Cuando creas un equipo, pasas por diferentes procesos. Un proceso de construcción, luego un proceso de rendimiento y luego entras en declive.

Para poder evitar que eso ocurra, debes actualizarte para que el proceso de rendimiento pueda extenderse el mayor tiempo posible.

Sir Alex siempre dijo que lo más difícil para él era dejar ir a los buenos jugadores. Eso también es lo más difícil de identificar. ¿Puedo sacarle otro año o no? ¿Necesito afilar las cosas?

Matthew Peters/Man Utd por Getty Images.

No siempre puedes hacerlo bien. Pero si miras la carrera de Sir Alex, y lo que ha logrado, es bastante impresionante, ¿no?

Él también lo hizo bien con Ole.

Cuando escuché por primera vez que podría regresar al club, pensé que si eso sucedía era probable que fuera un consejo de Sir Alex Ferguson.

Incluso cuando Ole era un jugador, sabíamos que tenía ese gran deseo de hacer algo más que jugar.

Lo descubrí por primera vez cuando estaba con el equipo de reservas. Jugó unos cuantos partidos para nosotros mientras regresaba de una lesión, y nos sentábamos después de las sesiones de entrenamiento dos o tres veces a la semana. Charlando e intercambiando ideas. Era muy astuto en cuanto a conocer el juego. Leyéndolo.

Y como jugador, era exactamente como es ahora como entrenador. Meticuloso.

Su atención al detalle, su preparación, su deseo de aprender. Todo era de primera categoría.

Probablemente adivinarás lo que pienso de que sea el entrenador de forma permanente. Lo respaldo al 100 por ciento. Mira lo que ha sucedido desde que Sir Alex se fue: han venido tres grandes entrenadores. Fantásticos pedigríes. Grandes nombres, con gran experiencia.

Pero el United es diferente.

Ole Gunnar Solskjaer  lo conoce. Él sabe lo grande que es y  lo que significa jugar en los grandes partidos. Los ha ganado para el club.

Después de la partida de Sir Alex, el vínculo con lo que siempre representaba United se había ido. Ole conoce al club de adentro hacia afuera, así que sabe lo que se necesita para unirlo nuevamente. Es por eso que tiene una gran ventaja sobre todos los demás entrenadores. Y es una ventaja que no hay que subestimar.

Ole comienza con el paso correcto porque quiere gestionar el Manchester United a través de su experiencia. Esa es la diferencia.

Entonces, lo que ves con el United ahora es: piensa hacia adelante, mira hacia adelante, juega hacia adelante, pasa adelante. Y ves que Ole le da a los jugadores ese elemento de libertad para expresarse.

Eso es el Manchester United.

No es una coincidencia que Ole haya sido el hombre que haya devuelto eso.

Como dije antes, todo sucede por una razón.

René Meulensteen