Entrevistas Tiempo de lectura: 12 min

La vida está hecha de decisiones

La vida está hecha de decisiones
Redacción
Felipe Rocha
Publicado el
29 de junio 2026

Ian Cathro

Estoril, 2024-2026; Saint-Étienne, 2026-Presente

"Tarde o temprano, me iré de Escocia". Así se lo anuncié a mis padres durante una visita sorpresa.

"¿Adónde vas, hijo?", me preguntaron. El problema es que yo tampoco sabía adónde iría. Solo tenía claro que necesitaba salir de mi país para crecer.

Esto ocurrió en 2009, cuando trabajaba como entrenador de las categorías inferiores del Dundee United, el club de mi ciudad natal y de gran tradición en el fútbol escocés. Podría parecer un trabajo atractivo para un joven de 22 años que soñaba con ganarse la vida con el fútbol. Pero estaba convencido de que, si me quedaba allí, mi techo sería bajo. Necesitaba cruzar fronteras, descubrir nuevas culturas y crecer.

En resumen, no sabía muy bien qué quería hacer con mi vida. Pero tenía claro lo que no quería para mi carrera. Por supuesto, no se lo conté a mis padres.

Ian Cathro construyó en el Estoril un equipo sólido y con una idea de juego definida. Fotografía: Daniel Ribeiro
Ian Cathro construyó en el Estoril un equipo sólido y con una idea de juego definida. Fotografía: Daniel Ribeiro

Poco después de esa conversación con ellos, recibí una llamada desde un número de teléfono portugués. Era Nuno Espírito Santo, que había sido compañero mío en el curso de entrenadores para obtener la licencia B de la UEFA, en Glasgow. Nuno iba a hacerse cargo del Rio Ave FC y quería que yo fuera su asistente en el club portugués.

La oportunidad que esperaba llegó así, de repente, con el sonido de una llamada telefónica. Tal y como imaginaba, esa llamada acabaría cambiando mi vida por completo.

"Sabía adónde iría. Solo tenía claro que necesitaba salir de mi país para crecer"

No fue fácil llegar a Portugal sin tener ningún conocimiento del idioma local. Durante las primeras semanas, mientras preparábamos los entrenamientos en casa de Nuno, intentaba memorizar palabras clave del juego para utilizarlas con los jugadores en el campo al día siguiente. La generosidad de los jugadores también fue fundamental para mi adaptación. Me recibieron con los brazos abiertos y no tardé mucho en sentirme como en casa.

Portero durante su etapa como jugador, Nuno Espírito Santo se inició como entrenador en 2012, al frente del Rio Ave portugués. AFP Photo/Fernando Veludo/AFP vía Getty Images. 
Portero durante su etapa como jugador, Nuno Espírito Santo se inició como entrenador en 2012, al frente del Rio Ave portugués. AFP Photo/Fernando Veludo/AFP vía Getty Images

La química profesional entre Nuno y yo seguía siendo la misma que cuando éramos compañeros de clase. Cuando nos conocimos, yo no sabía nada de su exitosa carrera como portero. Para mí, en aquella época, no era más que un portugués grandullón. Imagino que, para él, yo no era más que un joven escocés que se pasaba 20 horas al día pensando en el entrenamiento.

"Imagino que, para él, yo no era más que un joven escocés que se pasaba 20 horas al día pensando en el entrenamiento"

En el Rio Ave FC las cosas sucedieron con naturalidad. En la primera temporada, la 2012/13, terminamos la Primeira Liga en sexta posición. La temporada siguiente llegamos a las finales de la Copa de Portugal y de la Copa de la Liga, y logramos que el club se clasificara, por primera vez en su historia, para una competición continental: la Europa League.

La estabilidad que Nuno aportó al Rio Ave FC llamó la atención de mucha gente. La sensación de que el trabajo estaba dando sus frutos era palpable. Hasta que recibió la oferta del Valencia para convertirse en el nuevo entrenador del club.

Ian Cathro (a la derecha) junto a Nuno Espírito Santo en su etapa juntos en el Valencia, que duró de julio de 2014 a noviembre de 2015. Manuel Queimadelos Alonso /Getty Images
Ian Cathro (a la derecha) junto a Nuno Espírito Santo en su etapa juntos en el Valencia, que duró de julio de 2014 a noviembre de 2015. Manuel Queimadelos Alonso /Getty Images

Confieso que el cambio me asustó un poco. El fútbol es fútbol en cualquier sitio, claro. Pero estábamos subiendo dos o tres niveles de golpe, ¿entiendes? El Valencia es un gran club, con una historia llena de triunfos y repleto de jugadores y entrenadores que han sido muy importantes.

"En el Valencia apostamos por algo diferente respecto al estilo de juego habitual de LaLiga. Nuestro equipo practicaba un fútbol más rápido, más agresivo y con más transiciones"

A todo ello se sumaba la exigencia de resultados, el objetivo muy claro —¡y muy difícil!— de conseguir la clasificación para la Champions League. Ese nivel de presión interna y externa era nuevo para mí. Pero lo conseguimos, siempre con Nuno al mando de las decisiones, entendiendo el nuevo contexto y dejando nuestra huella.

Ian Cathro dirigió 71 partido al Estoril, con un balance de 23 victorias, 19 empates y 29 derrotas. Fotografía: Daniel Ribeiro
Ian Cathro dirigió 71 partido al Estoril, con un balance de 23 victorias, 19 empates y 29 derrotas. Fotografía: Daniel Ribeiro

En el Valencia, apostamos por algo diferente respecto al estilo de juego habitual de LaLiga.

Nuestro equipo practicaba un fútbol más rápido, más agresivo y con más transiciones. No nos importaba el tiki-taka para ver si, en dos minutos, ganábamos 50 metros de campo. Nuestra idea era recuperar el balón y, de forma organizada, atacar al rival de inmediato.

Poco a poco, fuimos evolucionando en otras áreas del juego y nos convertimos en un equipo muy difícil de derrotar. Terminamos la liga en cuarta posición, logrando el objetivo de devolver al club a la Champions League.

"En cualquier caso, los siete meses que pasé en el Hearts sirvieron para prepararme para cualquier cosa que pudiera suceder en mi carrera profesional"

Al final de la temporada 2014/15, sin embargo, decidí dejar el cargo de segundo entrenador de Nuno en el Valencia. Por motivos familiares, necesitaba estar más cerca de casa. Y meses después de esa decisión, llegué a un acuerdo con el Newcastle United para ser el segundo entrenador de Steve McClaren.

Después de su trabajo junto a Nuno, Ian Cathro emprendió el camino a la Premier League como asistente en el Newcastle. Fotografía Stu Forster/Getty Images
Después de su trabajo junto a Nuno, Ian Cathro emprendió el camino a la Premier League como asistente en el Newcastle. Fotografía Stu Forster/Getty Images

La decisión de dejar el Valencia tuvo mucho que ver con esos problemas personales. Pero, profesionalmente, no valoré como un paso atrás dejar un club que disputaría la Liga de Campeones para trabajar en otro que había luchado por no descender de la Premier League. El Newcastle es un gran club, con una afición indescriptible. Y trabajar en la Premier League nunca puede considerarse «un paso atrás», independientemente del paso anterior.

La oportunidad de trabajar en el Newcastle fue muy enriquecedora para mi carrera. Como he dicho, es un club con grandes expectativas y un apoyo popular impresionante. En el club, tuve la oportunidad de convivir con dos grandes entrenadores, porque tras la marcha de McClaren, la directiva fichó a Rafa Benítez.

"La unión con Nuno volvió a dar buenos frutos y la decisión de unirme a él en el Wolverhampton acabó siendo la acertada para mi carrera"

Mantuve largas conversaciones sobre fútbol con Rafa. A él le gustaba hablar de las experiencias que había vivido y a mí me encantaba escucharlas. Es un privilegio poder tener esa interacción con alguien con tanta experiencia en su profesión. Durante ese tiempo juntos, también aprendí mucho de él sobre la organización defensiva de un equipo.

Rafa Benítez, entrenador del Newcastle de 2016 a 2019, es otra gran influencia para Ian Cathro. Ian MacNicol/Getty Images
Rafa Benítez, entrenador del Newcastle de 2016 a 2019, es otra gran influencia para Ian Cathro. Ian MacNicol/Getty Images

Como es sabido, la vida se compone de decisiones. En diciembre de 2016, tras dejar el Newcastle, elegí al Hearts escocés  como mi próximo destino profesional. En teoría, era mi primera oportunidad como entrenador principal. Pero en la práctica, al haber sido una decisión equivocada, no considero que fuera así.

El fútbol escocés es muy peculiar. Por las mismas razones que me llevaron a decirles a mis padres, años antes, que quería marcharme de allí, no debería haber vuelto a Escocia. Me refiero a la mentalidad de las personas que dirigen el fútbol en mi país y a las condiciones laborales que ofrecen a los profesionales del sector.

"El Estoril Praia me presentó un proyecto audaz, dispuesto a arriesgarse para implementar un fútbol diferente al habitual en la liga local"

En cualquier caso, los siete meses que pasé en el Hearts sirvieron para prepararme para cualquier cosa que pudiera suceder en mi carrera profesional. Hay que estar agradecido cuando una experiencia te muestra lo que no quieres para ti mismo.

Ian Cathro se estrenó como primer entrenador en el Heart of Midlothian escocés. Una etapa que solo duró siete meses, pero muy importante para su crecimiento en los banquillos. Ian MacNicol/Getty Images
Ian Cathro se estrenó como primer entrenador en el Heart of Midlothian escocés. Una etapa que solo duró siete meses, pero muy importante para su crecimiento en los banquillos. Ian MacNicol/Getty Images

Estuve casi un año sin volver a fichar por ningún club. Necesitaba ese tiempo para reorganizar mis ideas. Llegué incluso a escribir un libro, que no se publicó, titulado «Mi juego», para poder revisar conceptos y poner a prueba antiguas convicciones. Escribir es una terapia que practico constantemente.

Una vez más, el responsable de mi regreso al fútbol fue Nuno Espírito Santo. En 2018 asumió el mando del Wolverhampton y quiso retomar nuestra colaboración. Si no fuera por Nuno, quizá no habría aceptado la invitación para volver a ser entrenador asistente. Pero, en su caso, era imposible decirle que no.

"El reto que me propuse en el Estoril fue crear un equipo sin miedo, en el que el miedo y la presión por la «permanencia» dejaran de existir, para así seguir un camino de crecimiento hacia otros objetivos"

La unión con Nuno volvió a dar buenos frutos y la decisión de unirme a él en el Wolverhampton acabó siendo la acertada para mi carrera.

Pasé tres años en el club, incorporándome tras un periodo en el que Nuno logró que los Wolves se proclamaran campeones de la Championship y, posteriormente, siendo testigo de cómo el club se afianzaba entre los siete primeros de la Premier League. Conseguimos llevar a los Wolves a Europa —a la Liga Europa— por primera vez en 39 años.

Nuno e Ian Cathro volvieron a trabajar juntos en la Premier League, al frente del Wolves. Marc Atkins/Getty Images
Nuno e Ian Cathro volvieron a trabajar juntos en la Premier League, al frente del Wolves. Marc Atkins/Getty Images

Después de que Nuno dejara los Wolves en 2021, también le acompañé en sus dos siguientes trabajos: en el Tottenham, que duró solo cuatro meses, y en el Al-Ittihad de Arabia Saudí, donde nos proclamamos campeones nacionales en 2022 y ganamos la Supercopa saudí en 2023.

Finalmente, en 2024, surgió la oportunidad de convertirme de verdad en entrenador principal. El Estoril Praia me presentó un proyecto audaz, dispuesto a arriesgarse para implementar un fútbol diferente al habitual en la liga local. El club estaba harto de llegar a marzo o abril siempre haciendo cuentas.

"Independientemente del sistema, siempre sacábamos al campo un equipo agresivo, organizado y dispuesto a jugar sin miedo"

La propuesta coincidía con lo que yo quería para mí: un club bien estructurado, con una idea clara de lo que quiere para sí mismo y con una visión compartida entre todos los responsables de la institución.

Nuestro equipo jugaba con una línea de tres o cuatro defensas; podía tener dos, tres o incluso cinco centrocampistas; podía atacar de diferentes maneras. No importa. Independientemente del sistema, siempre sacábamos al campo un equipo agresivo, organizado y dispuesto a jugar sin miedo.

Estoril terminó décimo en la liga portuguesa 2025/26. Un clasificación histórica para el modesto club amarillo. Patricia de Melo/AFP vía Getty Images
Estoril terminó décimo en la liga portuguesa 2025/26. Un clasificación histórica para el modesto club amarillo. Patricia de Melo/AFP vía Getty Images

Porque ese era precisamente el objetivo: jugar sin miedo, sin estar siempre pensando en la palabra «permanencia». Practicar un fútbol que mira hacia adelante, con valentía, con capacidad para arriesgarse, sin temor a lo malo que pueda suceder —contribuyendo así también a una cultura de club diferente, en la que todos se identifican con esa misma valentía: cuerpo técnico, directiva, propietarios y aficionados.

"Es una sensación agradable saber que has dejado el trabajo bien hecho. Ahora se presenta una gran oportunidad y toda mi atención se centra en el histórico Saint-Étienne"

El reto que me propuse en el Estoril fue crear un equipo sin miedo, en el que el miedo y la presión por la «permanencia» dejaran de existir, para así seguir un camino de crecimiento hacia otros objetivos. Creo que lo hemos conseguido.

Después de su gran actuación en Portugal con el Estoril, Ian Cathro abre una nueva etapa en Francia con el histórico Saint-Étienne. Fotografía: Daniel Ribeiro
Después de su gran actuación en Portugal con el Estoril, Ian Cathro abre una nueva etapa en Francia con el histórico Saint-Étienne. Fotografía: Daniel Ribeiro

En el campo, no es fácil jugar como hemos jugado. Pero lo único que les pedí a mis jugadores fue valentía. Y ellos respondieron en cada partido. Ese compromiso es quizás lo que más me enorgullece de mi trabajo en el Estoril. Mucho más que los elogios que dicen que deberíamos haber sumado muchos más puntos; o que teníamos el fútbol necesario para jugar en Europa; o mucho más que la revalorización del equipo (Kévin Boma, por ejemplo, acaba de ser traspasado por una cifra récord para el club).

Es una sensación agradable saber que has dejado el trabajo bien hecho. Ahora se presenta una gran oportunidad y toda mi atención se centra en el histórico Saint-Étienne.

Me voy con una enorme gratitud hacia el Estoril, hacia la gente y los aficionados, y en particular hacia sus jugadores.

Ian Cathro