
PREMIER LEAGUE, 6 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Havertz (25)
Ødegaard (5)
Rogers (2)
El Arsenal remontó en el Emirates Stadium para imponerse en el derbi londinense ante el Chelsea y sumar tres victorias en los tres primeros partidos de la Premier League. El Chelsea de Xabi Alonso sorprendió al vigente campeón al adelantarse en el marcador a los dos minutos, con una precisa definición de Morgan Rogers. Pero los Gunners de Mikel Arteta demostraron una vez más su fortaleza y, con calma, fueron recuperando el control del encuentro hasta lograr el empate por medio de Kai Havertz, después de que se anulara momentos antes un gol a Riccardo Calafiori. Pedro Neto estrelló después un balón en el poste para el Chelsea justo antes del descanso, pero otra buena jugada del Arsenal permitió a Martin Ødegaard marcar el gol que les dio una ventaja que ya no dejarían escapar.
Análisis de los entrenadores
“Ha sido un partido increíble tanto para verlo como para dirigirlo”, afirmó Mikel Arteta. “El nivel, la calidad, la forma en que hemos competido, la forma en que hemos atacado, la dinámica y la fluidez. La amenaza que hemos generado ante un rival realmente difícil… Esas conexiones entre los jugadores, ese nivel de peligro a la hora de ocupar diferentes espacios, es algo muy impredecible, algo en lo que estamos insistiendo mucho, y hoy ha sucedido”, añadió el entrenador del Arsenal sobre la victoria de su equipo.
“Ha sido un partido con diferentes fases de dominio”, indicó por su parte Xabi Alonso. “Está claro que en el segundo gol podríamos haberlo hecho un poco mejor. Es una parte del juego que hay que aceptar, porque son un equipo de primera categoría y te llevan al límite. Generaban superioridades por el lado izquierdo con muchos jugadores y marcaron el gol con Ødegaard”, explicó el entrenador del Chelsea.
16/9
DISPAROS / A PUERTA
13/5
50%
POSESIÓN
50%
28
ATAQUES DENTRO DEL ÁREA
23
2.57
GOLES ESPERADOS
0.53
Un comienzo marcado por las transiciones
El partido comenzó con un ritmo frenético, con numerosas situaciones de transición para ambos equipos, aunque ninguno de los dos logró establecer una estructura clara en los primeros 15 minutos. Tras adelantarse pronto en el marcador, el Chelsea fue directo en sus ataques durante la primera parte, buscando principalmente cambiar la orientación del juego y encontrar a Pedro Neto, quien se adelantaba hasta la última línea por la banda derecha. El portugués contaba con el apoyo del central derecho Josh Acheampong, quien también avanzaba cuando el Chelsea recuperaba la posesión, generando contraataques rápidos para atacar el espacio, especialmente a la espalda de un Christos Tzolis en repliegue (abajo).

El Chelsea era agresivo en la presión tras pérdida, buscando impedir de inmediato que el Arsenal saliera de la zona de construcción y recuperar la pelota más arriba. En estas situaciones, los jugadores más cercanos presionaban al poseedor del balón, con Josh Acheampong, João Pedro y Cole Palmer ejerciendo presión sobre Myles Lewis Skelly (abajo), mientras Roméo Lavia y Reece James se desplazaban hacia Tzolis y Ødegaard para limitar las opciones de pase hacia delante.

Aunque el planteamiento agresivo del Chelsea ante el campeón de la Premier League era encomiable, también dejaba al equipo demasiado dividido en defensa cuando la presión tras pérdida era superada. Con Acheampong adelantándose por la derecha para apoyar el ataque cuando Neto tenía la posesión, Maxence Lacroix era arrastrado hacia una zona más abierta para enfrentarse a Kai Havertz, generando grandes distancias horizontales entre los defensores del Chelsea. En el minuto 15, el Arsenal salió en transición con Tzolis combinando inteligentemente a la espalda de Lavia y James para encontrar a Ødegaard, generando una situación de 3 contra 2 frente a la línea defensiva del Chelsea. Wesley Fofana y Jorrel Hato (abajo) consiguieron temporizar el ataque mientras sus compañeros recuperaban sus posiciones, en un inicio de partido vibrante gracias a los planteamientos de ambos equipos.

Bloque bajo del Chelsea y ajustes del Arsenal
Alonso organizó al Chelsea en un bloque bajo 5-4-1 cuando el equipo se veía obligado a replegarse para defender en su propio campo. El objetivo era impedir que el Arsenal pudiera progresar por dentro, maximizando la cobertura a lo largo de la línea defensiva con cinco jugadores que protegían toda la amplitud del campo, al tiempo que mantenían un mediocampo compacto para limitar la eficacia de los movimientos y las rotaciones de los centrocampistas ofensivos del Arsenal.
João Pedro vigilaba al pivote central y estaba preparado para saltar a la presión, mientras Palmer y Rogers se situaban por fuera en la línea de cuatro del centro del campo, con Lavia y James protegiendo las zonas centrales. Neto abandonaba su posición más adelantada para asumir el rol de carrilero derecho en la línea defensiva, mientras Hato cerraba su posición por la izquierda (abajo). Los tres centrales del Chelsea estaban entonces preparados para ser agresivos y saltar a la presión si el Arsenal intentaba progresar por las zonas centrales.

El Arsenal solía mostrar fluidez en sus movimientos ofensivos, con numerosas rotaciones por fuera a través de Ben White y Bukayo Saka en la derecha. En el perfil izquierdo, Tzolis tenía libertad de movimientos, mientras Riccardo Calafiori avanzaba para atacar el espacio intermedio izquierdo. Sin embargo, uno de los ajustes más claros del Arsenal para superar el bloque defensivo del Chelsea fue descolgar a Havertz hacia la derecha para generar superioridades sobre el lado izquierdo de la estructura defensiva del Chelsea.
Con White por dentro como lateral invertido, Havertz se desplazaba hacia la banda derecha junto a Ødegaard y Saka, además de Declan Rice. Así se generaba en varias ocasiones un 3 contra 2 frente a Rogers y Hato (abajo). A partir de ahí, el Arsenal combinaba y generaba peligro mediante desmarques hacia el espacio intermedio para profundizar a espaldas de la defensa. Como alternativa, cuando Lavia y Fofana se desplazaban hacia ese lado para reducir el espacio alrededor del balón, el Arsenal podía arrastrar la estructura defensiva del Chelsea hacia un costado antes de jugar de nuevo por dentro o cambiar la orientación hacia el lado contrario para atacar el espacio.

De una forma parecida, el Arsenal se adelantó en el marcador en la segunda parte. Después de circular el balón hacia Tzolis en la izquierda —quien lo recibió y condujo hacia dentro mientras Acheampong lo marcaba—, Calafiori realizó un desmarque hacia el espacio intermedio. Este movimiento arrastró a Lacroix y Neto —que había ocupado la posición de Acheampong—, mientras Lavia se desplazaba hacia ese lado como centrocampista del lado del balón.
Como consecuencia, en lugar de generar espacio para crear una superioridad por fuera de la estructura del Chelsea, el Arsenal encontró la oportunidad de penetrar de nuevo por dentro, al generarse grandes distancias entre la pareja de centrocampistas formada por Lavia y James, así como entre el central Lacroix y Fofana, en el lado contrario. Como James no pudo recuperar una posición más central para seguir el desmarque de Ødegaard a la espalda de la defensa, Tzolis habilitó al capitán del Arsenal por el centro, para que este recibiera y adelantara al Arsenal (abajo).

Dado el historial defensivo del Arsenal, siempre iba a ser difícil para el Chelsea volver al partido, aunque los Gunners necesitaron una buena intervención de David Raya ante Estêvão en los minutos finales para asegurar la victoria. Tras casi siete años bajo la dirección de Arteta, el Arsenal nunca ha parecido tan fuerte. El Chelsea, en cambio, todavía es un equipo en construcción en este inicio de Xabi Alonso en el banquillo.
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