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Análisis táctico: ¿cómo juegan los equipos de Álvaro Arbeloa?

Análisis táctico: ¿cómo juegan los equipos de Álvaro Arbeloa?
Getty Images.
Redacción
The Coaches' Voice en español
Publicado el
14 de enero 2026

Álvaro Arbeloa

Real Madrid, 2026-Presente

Formado como entrenador en el fútbol base del Real Madrid, Álvaro Arbeloa toma los mandos del primer equipo después de la destitución de Xabi Alonso. Y lo hace provisto de su experiencia en los banquillos del club blanco y también de la influencia de todos los entrenadores que tuvo como jugador, como explicó en la entrevista en exclusiva con Coaches' Voice cuando entonces era el técnico del equipo Juvenil A del Real Madrid (abajo en el vídeo).

De Rafa Benítez, su entrenador en el Liverpool, destaca "el gran hincapié que hace en la mejora de los futbolistas. Siempre con muchos mensajes a los jugadores". En su vuelta al Real Madrid en 2009, encontró en Manuel Pellegrini a un técnico "que le encanta que haya mucha velocidad en el juego, con las bandas libres para ocupar esos espacios después". En cuanto a José Mourinho, el nuevo técnico del Real Madrid resalta "su manera de liderar y dar el máximo cada día. Un entrenador muy preparado tácticamente con el entrenamiento enfocado a su modelo de juego".

La gestión de grupo, pero también el manejo de la táctica son dos de los principales rasgos que Arbeloa señala sobre Carlo Ancelotti y Vicente del Bosque, en el caso de este último en su etapa en la selección española: "Si eres un gran entrenador tácticamente, pero si adoleces de no saber llevar al grupo, estás abocado al fracaso como entrenador".

"Sé dónde estoy y yo tengo muy claro qué es jugar bien y qué es lo que quiere ver el aficionado. Aquí lo importante es ganar", destacó Arbeloa en su primera rueda de prensa como entrenador del Real Madrid sobre el "ADN" del club. “Eso nos ha llevado a llenar las vitrinas. Cuando era jugador recibí del vestuario esos valores, es lo más importante. Esa es mi obsesión”. Pero para conseguirlo, todo pasa por lo que ocurra en el terreno de juego.

En este informe, nuestros entrenadores UEFA Pro analizan al entrenador en su paso por los diferentes equipos de la cantera del club blanco para responder a las principales preguntas sobre el perfil táctico de Álvaro Arbeloa y cómo puede jugar el Real Madrid.

¿Qué sistema de juego utiliza?

El principal sistema de juego de Álvaro Arbeloa es el 4-3-3. Esta estructura le ha permitido en sus equipos, principalmente en el Juvenil A del Real Madrid y en el segundo equipo, el Castilla, ocupar de forma racional los carriles exteriores, sostener un equilibrio estable en el centro del campo y organizar una presión alta coordinada.

4-3-3 de Álvaro Arbeloa

En función del perfil de los jugadores disponibles, sus equipos mutan hacia un 4-2-3-1, especialmente cuando un interior se sitúa entre líneas para asumir la organización ofensiva. En contextos defensivos, Arbeloa también utiliza el 4-4-2, con extremos cerrando por dentro para reforzar la segunda línea.

De cara a su etapa en el primer equipo del Real Madrid, puede utilizar el 4-3-3 como estructura base. Con futbolistas como Aurélien Tchouaméni, Fede Valverde, Antonio Rüdiger y Éder Militão —estos dos últimos cuando regresen de sus respectivas lesiones—, el 4-3-3 puede ganar solidez física y agresividad en los duelos, mientras que perfiles como Jude Bellingham, Rodrygo o Brahim Díaz pueden tener mayor flexibilidad posicional y un impacto individual determinante. El 4-2-3-1, como variante del 4-3-3, también puede encajar en el Real Madrid con naturalidad si Bellingham actúa como mediapunta por detrás de Kylian Mbappé, ofreciendo el internacional inglés llegada, conducción y ruptura.

Cabe destacar que Arbeloa no es un entrenador que persiga el cambio de sistema como solución, sino la adaptación de comportamientos dentro de una estructura reconocible.

4-2-3-1 de Álvaro Arbeloa

¿Cómo ataca?

Arbeloa ha mostrado en sus equipos que la posesión tiene un propósito principal: progresar con ventaja. Para conseguirlo, el ataque se construye desde la amplitud, con extremos a pierna cambiada que tienden a cerrar hacia dentro y liberan los carriles exteriores para la proyección de los laterales. Esto facilita que los jugadores exteriores busquen atacar zonas interiores y aparecer en el área como rematadores secundarios, mientras que los laterales fijan por fuera llegando a la línea de fondo.

La progresión puede realizarse en corto, mediante apoyos, tercer hombre y circulación estructurada, pero el juego directo es un recurso perfectamente integrado cuando el contexto lo exige. Durante su etapa en el Castilla, Arbeloa también utilizó envíos largos hacia delanteros capaces de jugar de espaldas, fijar a los centrales y habilitar segundas jugadas para la llegada de los interiores.

En el último tercio de campo, la ocupación del área es agresiva y múltiple: el ‘9’ fija y descarga, el extremo del lado débil ataca el segundo palo, los interiores llegan desde segunda línea y el lateral opuesto aparece como sorpresa.

En el Real Madrid, la idea ofensiva de Arbeloa, basada en la amplitud por banda y la verticalidad contextual, puede potenciarse con perfiles explosivos como Vinícius Júnior, Rodrygo o Kylian Mbappé. La tendencia de los extremos a jugar por dentro se adaptará de forma natural a Vinícius y Rodrygo, liberando los carriles para laterales ofensivos como Dani Carvajal, Trent Alexander-Arnold, Álvaro Carreras o Fran García. Además, la capacidad de Mbappé para atacar el espacio y fijar centrales encaja perfectamente con el uso del juego directo y las transiciones rápidas que Arbeloa ya explotaba en el Castilla.

¿Cómo defiende?

La fase defensiva propuesta por Arbeloa se articula desde la presión coordinada y la disciplina colectiva, como explicó en su Clase Magistral con Coaches' Voice (vídeo, abajo). Cuando el contexto lo permite, sus equipos defienden en bloque alto, activando una presión estructurada basada en la orientación del primer pase rival hacia una banda, el cierre de líneas interiores por parte de los interiores y la protección del pivote. Los extremos, por su parte, activan los saltos sobre los laterales rivales, mientras que los centrales sostienen la línea defensiva en campo contrario.

La presión dispuesta por Arbeloa se acentúa en momentos muy claros: controles del rival orientados hacia atrás, pases laterales lentos o perfiles corporales desfavorables. Tras una pérdida, el equipo activa una contrapresión inmediata durante los primeros segundos. Los interiores acompañan la presión con agresividad, mientras que el pivote protege sus espaldas. Si la presión inicial es superada, Arbeloa reorganiza a su equipo en un bloque medio o medio-bajo, con líneas juntas y dando prioridad absoluta a proteger el carril central.

La presión estructurada que Arbeloa ha desarrollado en la cantera puede trasladarse al primer equipo del Real Madrid, que cuenta con una plantilla físicamente preparada para sostener altos ritmos de juego. Jugadores como Valverde, Camavinga, Tchouaméni o Bellingham ofrecen el perfil ideal para ejercer una presión coordinada, con capacidad para saltar, replegar y sostener duelos en campo rival. Arbeloa podrá mantener su idea de presión alta, pero con una gestión más estratégica de los momentos de activación, priorizando fases concretas del partido en lugar de una presión constante.

¿A qué altura se posicionan sus equipos?

La altura del bloque es variable y contextual en el libro de estilo de Arbeloa. Con balón, el equipo adelanta líneas, instala la defensa cerca del mediocampo y mantiene distancias cortas entre líneas para facilitar la presión tras una pérdida y la dominación territorial. Los centrales son fundamentales para sostener esa altura, ofreciendo una salida limpia y cobertura defensiva.

Sin balón, Arbeloa suele usar diferentes alturas: bloque alto en los momentos en los que se busca asfixiar la salida rival o bloque medio cuando se prioriza el control posicional. La utilización del bloque bajo es visible principalmente en momentos puntuales, como cuando toca proteger el resultado o ante un dominio rival continuado. La clave para determinar la altura de cada bloque es la compactación. Es decir, independientemente del posicionamiento del bloque, las líneas siempre se mantienen cortas, coordinadas y orientadas a cerrar el carril central antes de bascular hacia las bandas.

En el Real Madrid, la variabilidad en la altura del bloque será aún más relevante. El equipo cuenta con centrales rápidos y dominantes en espacios largos, lo que permite sostener una línea defensiva alta en fases de dominio. Sin embargo, ante rivales de alto nivel, sobre todo en la Champions League, Álvaro Arbeloa puede alternar con mayor frecuencia el bloque medio para protegerse de las transiciones y gestionar esfuerzos. La experiencia de sus futbolistas facilitará esa adaptación, ya que entienden cuándo temporizar, cuándo saltar y cuándo proteger el área.

¿Qué flexibilidad táctica tiene?

El nuevo técnico blanco no se basa en cambios constantes, sino en la adaptación de roles y comportamientos. Esto se ha podido ver en su etapa en la cantera del Real Madrid: con Arbeloa los laterales pueden ser profundos o conservadores, los interiores pueden jugar como mediapuntas o equilibrar, el pivote ajusta su altura según la fase del juego o incluso el bloque, modificando su posición en función del contexto de juego.

Por otro lado, sus ajustes son funcionales. Por eso, Arbeloa es un entrenador que mantiene la identidad y optimiza el rendimiento con modificaciones pequeñas que responden a las necesidades del partido. Además, adapta su propuesta a los perfiles disponibles, potenciando virtudes individuales dentro del colectivo sin forzar roles incómodos. Asimismo, la polivalencia, especialmente en los laterales y los centrocampistas, es un valor clave en su modelo de juego, al igual que la gestión de esfuerzos físicos, donde la intensidad debe ser sostenible.

Álvaro Arbeloa - entrenamiento del Real Madrid
4-3-3, presión alta y un equipo ofensivo son los principales rasgos de los equipos de Álvaro Arbeloa. Getty Images

La flexibilidad de Álvaro Arbeloa encaja especialmente bien con una plantilla versátil como la del Real Madrid, ya que cuenta con futbolistas capaces de jugar en múltiples posiciones, lo que permitirá ajustar roles sin alterar la estructura base. De este modo, el nuevo técnico blanco podrá modificar alturas, perfiles y responsabilidades sin necesidad de cambiar el sistema, manteniendo su identidad mientras optimiza el rendimiento de cada jugador.

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