
PREMIER LEAGUE, 8 DE FEBRERO DE 2025
Szoboszlai (74)
Bernardo Silva (84)
Haaland (90+3)
El Manchester City sigue con vida en la Premier League, algo que parecía descartado a falta de un cuarto de hora para el final de su partido ante el Liverpool en Anfield. En el minuto 74, Dominik Szoboszlai marcaba de falta directa uno de los mejores goles de la temporada. Con ese tanto, la distancia del Arsenal respecto al City se abría hasta los nueve puntos. Pero todo cambió en un último tramo frenético en el que el equipo de Pep Guardiola remontó para mantenerse a seis puntos de los Gunners a falta de 13 jornadas.
En esa recta final, Bernardo Silva hizo primero el 1-1. Y luego, en el tiempo añadido, Alisson Becker derribó innecesariamente a Matheus Nunes en el área, cometiendo un penalti que Erling Haaland supo transformar. Todavía hubo tiempo para que Gianluigi Donnarumma realizara una espectacular parada ante Alexis Mac Allister, y para un incidente que terminó con un gol anulado a Rayan Cherki y una expulsión de Szoboszlai.
La victoria del City guarda guarismos especiales para ellos, ya que es su primer doblete liguero sobre el Liverpool desde la temporada 1936/37, cuando los Citizens ganaron su primer título de liga. También es la primera victoria de Guardiola en Anfield en cinco años; su único éxito previo había llegado sin público durante la temporada 2020/21, durante el Covid. Al margen de estos datos, la realidad es que queda mucha Premier League por delante y que parece que la pelea por el título entre Arsenal y City sigue muy viva.
Análisis de los entrenadores
“En la primera parte, el City fue el mejor equipo sobre el campo sin crear demasiadas ocasiones claras”, analizó Arne Slot. “En la segunda mitad, nuestro nivel aumentó. Especialmente en términos de intensidad. Les presionamos por todo el campo y esa es la mayor mejora que hemos logrado en los últimos tres o cuatro meses… Fantástica segunda parte, esperaba más que ir ganando 1-0, pero no fue así y luego encajamos dos goles”.
“La primera parte fue excepcional, pero muchas veces no estamos lo suficientemente serenos en el último tercio de campo”, dijo Guardiola. “En la segunda parte el balón iba y volvía muy rápido. Después, permitimos que el público se metiese en el partido. Luego, chapó por el gol de Szoboszlai… Al final nos guio nuestro capitán Bernardo, uno de los mejores que jamás hayan jugado o entrenado… Marcó el primero tras una asistencia de Erling y dio el pase a Matheus en la jugada del penalti”.
13/3
DISPAROS / A PUERTA
16/7
45%
POSESIÓN
55%
34
ATAQUES DENTRO DEL ÁREA
22
1.01
GOLES ESPERADOS
2.32
Dividir a los centrales del Liverpool
El Manchester City comenzó bien el partido, con su tridente ofensivo manteniéndose compacto y combinando eficazmente entre líneas. Los centrales del Liverpool se vieron a menudo muy divididos: uno teniendo que saltar hacia el mediocampo y el otro siguiendo desmarques a sus espaldas, lo que en la primera mitad permitió al City atacar mucho la última línea defensiva rival, aunque sin llegar a castigar a los Reds. Por su parte, los laterales del City aportaron amplitud con incorporaciones desde la segunda línea, destacando especialmente Rayan Aït-Nouri con varios centros peligrosos desde la banda izquierda (abajo).

En ocasiones, la construcción desde atrás del Manchester City carecía de convicción, lo que Antoine Semenyo ayudó a corregir al descolgarse hacia el centro del campo. Así, el 4-3-3 del City se convirtió en un 4-2-2-2 para hacer frente a la presión del Liverpool, con Milos Kerkez (abajo) siguiendo al internacional ghanés hasta el centro del campo. Contar con un cuarto jugador por dentro ante la presión del Liverpool, orientada a los jugadores, dio al City más opciones de pase en zonas interiores para progresar y combinar alrededor de los jugadores más adelantados del Liverpool. Los visitantes también encontraron un acceso más sencillo hacia Haaland y Omar Marmoush para que atacaran a la pareja de centrales del Liverpool, esta muy adelantada y desajustada. El noruego supo luchar por este tipo de pases, contribuyendo a que causasen zozobra en la zaga local.

Semenyo siguió descolgándose mucho y jugando por el centro durante toda la primera parte, arrastrando consigo a Kerkez. El centro del campo del City se alejó de la congestión central, con Bernardo Silva encontrando a menudo espacios para recibir y mantener el ritmo de pases de su equipo. Marc Guéhi también envió algunos pases largos peligrosos, dirigidos principalmente al espacio detrás de Ibrahima Konaté, para que Marmoush los peleara mientras Aït-Nouri asomaba por el lateral izquierdo (abajo).

La trampa del City en la presión
El Manchester City usó un 4-4-2 en rombo para presionar arriba la salida desde atrás del Liverpool. Haaland se posicionó en el perfil derecho, incentivando los pases hacia Konaté. Marmoush se unía entonces a Haaland en la primera línea de presión, impidiendo que el balón se jugara por el centro y haciendo que el cuero viajase hacia las bandas si era necesario. A partir de ahí, Nico O’Reilly saltaba para presionar cualquier pase a los costados, mientras que el resto del bloque del City basculaba para mantener un 3 contra 3. Semenyo apoyaba esta acción, dejando libre a Kerkez, pero garantizando que el City siguiera teniendo tres jugadores en el centro del campo pese a que O’Reilly saltara hacia la banda (abajo).

En algunos momentos, Bernardo Silva saltaba del mediocampo para iniciar la presión del City. En esas ocasiones, el Liverpool no logró encontrar a su hombre libre. El City buscaba canalizar el balón hacia Konaté, con Haaland más cerca de Virgil van Dijk y Marmoush ligeramente más retrasado para, en segunda instancia, saltar a presionar (abajo). Como resultado, el City no solo limitó la salida del Liverpool, sino que también consiguió algunas recuperaciones altas para atacar después a una línea defensiva desorganizada.

En respuesta a la presión del Manchester City, el Liverpool estiró su centro del campo lo máximo posible. Esto implicó que Florian Wirtz se moviera hacia la izquierda, aprovechando la posición defensiva de Semenyo por dentro. El Liverpool podía entonces cambiar el juego de derecha a izquierda, alejándose de la trampa de presión que intentaba el City, para conectar con su tridente ofensivo, que, a decir verdad, no tuvo mucha presencia en la primera mitad. A menudo, este intento de conexión con los tres de arriba, ubicados muy arriba y muy abiertos, desembocó en pases complicados hacia Wirtz (abajo).

Las soluciones del Liverpool
En la segunda mitad, Wirtz se desplazó hacia la banda derecha del ataque del Liverpool, dando apoyo Szoboszlai —todavía presionado por O’Reilly— y a Mohamed Salah. Allí, atrajo la atención de Rodri, impidiéndole asociarse con Bernardo Silva para cubrir a los mediocampistas más retrasados del Liverpool, Ryan Gravenberch y Mac Allister. El rol defensivo de Semenyo dejó de tener sentido debido a la nueva posición de Wirtz, y los locales construyeron su salida por ese lado para luego buscar a Kerkez por el otro costado. Una vez ahí, la intención del Liverpool pasaba por atacar con Gakpo, a menudo en un 2 contra 1 frente a Nunes (abajo).

Aït-Nouri comenzó entonces a saltar por el lado izquierdo del Manchester City para apoyar a O’Reilly y a un mediocampo cada vez más desorganizado. El Liverpool empezó a jugar hacia atrás para cambiar la orientación, pretendiendo encontrar a Kerkez, con Gakpo cerrándose antes para fijar a Nunes y liberar al lateral izquierdo que se incorporaba al ataque. Sin embargo, el lado izquierdo del ataque del Liverpool no siempre se entendió, incurriendo en algunas decisiones desacertadas en el último tercio de campo. Los mejores momentos de juego locales llegaron en transición, cuando se la pasaron directamente a sus atacantes.

El Liverpool también logró perturbar la salida del City en la segunda mitad: sus delanteros presionaron de manera mucho más agresiva, obligando a Donnarumma a golpear en largo. Salah se unió a Hugo Ekitiké presionando de fuera hacia dentro, curvando su carrera para bloquear el acceso a los centrales del City. El mediocampo del Liverpool se mantuvo orientado en la marca individual, trabajando muy cerca del doble pivote del City para limitar los pases de descarga hacia fuera, con Kerkez persiguiendo al mediocampista derecho del City que se cerrase —ahora Cherki—. Szoboszlai, por su parte, se quedó a cargo de Aït-Nouri. Los pases largos del City que vendrían después no representaron una amenaza real.

Sin embargo, y a pesar de ponerse por delante gracias a un magnífico tiro de falta de Szoboszlai, el Liverpool dejó escapar, por sexta vez esta temporada, puntos en el tiempo añadido. Fue el cuarto partido de esta temporada en el que encajó un gol decisivo a partir del minuto 90, igualando los récords negativos en Premier League que antes solo compartían el Watford (en la 2017/18 y en la 2021/22), el West Ham (2021/22) y el Southampton (2024/25). Para el Manchester City, la esperanza es que esta victoria sea un punto de inflexión en la carrera por el título, y no un ejemplo más de la tendencia del Liverpool a derrumbarse en el epílogo de los partidos.
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